Ho Chi Minh
El 19 de mayo se conmemora el 135.º natalicio de Ho Chi Minh y, en su honor, quisiera compartir un artículo publicado en L'Humanité en 1969, con ocasión del fallecimiento de Ho Chi Minh, traducido al ruso y publicado en la prensa soviética para esa misma fecha.
Toda una vida dedicada a un gran propósito
El presidente Ho Chi Minh nació en 1890 en una humilde familia en Kim Lien, aldea de la provincia de Nghe An, famosa por sus revolucionarias tradiciones.
Su padre, un apasionado patriota que recibió el título de maestro en filología, rechazó el nombramiento que le habían hecho como funcionario, con tal de no servir al poder colonialista francés.
El ambiente que imperaba en ese entonces en el país y la educación que recibió en la familia dejaron una profunda huella en el joven Ho Chi Minh. Las manifestaciones espontáneas de los campesinos contra los pesados impuestos, las protestas y la lucha guerrillera anticolonial que se llevaba a cabo en el norte contribuyeron a la formación del joven revolucionario y forjaron en él un incontenible deseo de luchar por la independencia de su país.
La elección del camino
En 1905 viajó a estudiar a la ciudad de Huế, donde ingresó al colegio. Sin embargo, ante el rechazo a estudiar en una institución donde se capacitaban los colonizadores franceses y los funcionarios feudales, Ho Chi Minh decidió retirarse.
Poco tiempo después tuvo la necesidad de trasladarse a Saigón en busca de trabajo. Posteriormente viajó a Francia y a otros países occidentales europeos con el propósito de conocer el estilo de vida de esas naciones y procurar encontrar aquello que pudiera ser de utilidad para su país.
Ho Chi Minh trabajó como ayudante de cocina en uno de los barcos de una compañía francesa, desde tempranas horas de la mañana hasta bien entrada la noche, para conseguir lo suficiente para sobrevivir y tener la posibilidad de viajar.
Viajó por todo el mundo: Francia, Inglaterra, Alemania, Estados Unidos, Italia y las colonias francesas en África.
En 1914 estalló la Primera Guerra Mundial y muchos jóvenes vietnamitas fueron enviados a Europa como carne de cañón. En ese mismo año, en Francia, Ho Chi Minh estableció numerosos contactos con patriotas vietnamitas.
En 1917 triunfó en Rusia la revolución socialista y nació por primera vez en el mundo el Estado de los proletarios, hecho que marcó una influencia definitiva en la actividad política de Ho Chi Minh.
Encontrándose en Francia, asistió a reuniones marxistas, participó en el Partido Socialista Francés y organizó el grupo de patriotas vietnamitas que vivían en Francia. Allí se familiarizó por primera vez con los trabajos de Lenin.
En 1920, en el Congreso del Partido Socialista de Tours, Ho Chi Minh, junto con la mayoría de los delegados, votó por unirse a la III Internacional, creada por Lenin.
En este periodo, las condiciones de vida de Ho Chi Minh eran bastante difíciles. Para sobrevivir trabajaba en un laboratorio fotográfico y cada minuto que le quedaba libre se lo dedicaba a la actividad revolucionaria.
El hombre en la lucha
Con apoyo del Partido Comunista Francés, Ho Chi Minh creó la «Unión de los países coloniales» para combatir el colonialismo. Durante ese periodo escribió su famoso manifiesto Desenmascarar el régimen colonialista francés y organizó el periódico Le Paria, que rápidamente logró gran acogida entre la clase obrera francesa.
«En aquel entonces —recuerda Jacques Duclos— el imberbe Ho Chi Minh quería mucho a Marcel Cachin y a Paul Vaillant-Couturier, quienes más tarde se convirtieron en parte integral, inseparable, de su legendario semblante».
En 1923 Ho Chi Minh viajó a Moscú y, estando en esa ciudad, falleció Lenin. «Tiempo después, él me cuenta sobre la fuerte conmoción que sufrió cuando conoció esta horrible noticia».
En 1924 abandonó Francia y participó activamente en las tareas de la III Internacional y en los diferentes congresos de mujeres, jóvenes y campesinos.
Hizo un llamado a los africanos que residían en Francia, resaltando la importancia de retornar a sus países de origen, compenetrarse con las masas para despertar en ellas la conciencia política, fortalecer sus organizaciones, promover la unidad y elevar la educación para la lucha activa por la libertad y la independencia.
En 1924 llegó a China y, en Cantón, propuso a los emigrantes vietnamitas organizar la Sociedad Revolucionaria de la Juventud Vietnamita. Al mismo tiempo, organizó la «Unión de los pueblos oprimidos de Asia».
En 1926 fundó el periódico Juventud, con el propósito de elevar el nivel de conciencia política y revolucionaria de la juventud. En Vietnam, los escritos de Ho Chi Minh se distribuían de mano en mano, garantizando la difusión del marxismo.
En los años 1927 y 1928 creció el movimiento huelguístico de los trabajadores vietnamitas y las ideas revolucionarias penetraron con mayor intensidad en el campo. El marxismo-leninismo se convirtió en la mayor fuerza en la lucha de la clase obrera y del movimiento patriótico del pueblo de Vietnam.
En 1929 existían en Vietnam tres organizaciones comunistas y cada una de ellas se consideraba la auténtica organización revolucionaria. En la lucha por la conquista de las masas y en discusiones estériles, desgastaban inútilmente sus fuerzas.
Para poner fin a esta situación, Ho Chi Minh convocó el 3 de febrero de 1930 una conferencia en Hong Kong, en la cual se propuso la resolución sobre la unificación de las tres organizaciones.
Desde entonces, la revolución vietnamita tuvo una dirección única que estableció objetivos comunes y delineó claramente las formas de alcanzarlos. Pocos meses después de su constitución, el Partido Comunista Indochino —desde marzo de 1951, Partido de los Trabajadores de Vietnam— lideró el levantamiento revolucionario de 1930-1931.
Así las cosas, a Ho Chi Minh le correspondió un papel fundamental como aglutinador de los comunistas vietnamitas y en la formación del partido de los proletarios.
La claridad de las enseñanzas marxista-leninistas iluminó al pueblo vietnamita, que se levantó irrevocablemente bajo la dirección de su partido comunista en la lucha por su libertad e independencia.
El joven partido fue sometido a una brutal represión. En el país fueron arrestados no solo todos sus miembros, sino también aquellos que demostraron alguna simpatía por el Partido Comunista Indochino. Sobre esta lucha, Maurice Thorez, líder del Partido Comunista Francés, dijo lo siguiente:
«Nosotros apoyamos la batalla que están librando nuestros hermanos de Indochina. Nosotros la apoyamos en nombre de la solidaridad proletaria internacional. Nosotros la apoyamos en nombre de los trabajadores franceses y, así como lo dijo Marx, la nación que oprime a otra no puede ser libre».
En 1931, Ho Chi Minh fue arrestado, pero gracias a la intervención de la Cruz Roja Internacional pronto fue liberado. En ese mismo año viajó a Shanghái, donde se entrevistó con el comunista francés Paul Vaillant-Couturier. En 1933 viajó a estudiar a la Unión Soviética.
La victoria del Frente Popular en Francia, lucha conjunta de los pueblos vietnamita y francés, trajo la liberación de muchos presos políticos en Indochina. Bajo estas condiciones, el Partido Comunista Indochino desplegó una amplia campaña, exigiendo el otorgamiento de derechos democráticos al pueblo vietnamita.
Aquel que enseña a otros
Durante la Segunda Guerra Mundial, el pueblo vietnamita enfrentó una guerra heroica contra los japoneses fascistas y los colonizadores franceses. En septiembre de 1940, bajo la dirección del Partido Comunista, se creó el primer grupo armado de guerrilleros vietnamitas.
En febrero de 1943, Ho Chi Minh regresó a Vietnam para ponerse al frente del movimiento de liberación. En mayo, en un pueblo remoto perdido en las montañas, sesionó el Comité Central del Partido bajo su dirección. Durante esa jornada se elaboró el programa político que llevó a la victoria de la revolución vietnamita en agosto de 1945.
Como resultado de esta insurrección general, en agosto de 1945 el pueblo vietnamita tomó el poder en gran parte del territorio y el 19 de ese mismo mes la ciudad de Hanói fue liberada.[5]
El 2 de septiembre de 1945, en una gran manifestación, el presidente Ho Chi Minh proclamó la Declaración de Independencia y estableció la República Democrática de Vietnam.
Ho Chi Minh y otros dirigentes de la República Democrática de Vietnam hicieron todos los esfuerzos para mantener la paz y restaurar el país, devastado durante años por las guerras y el dominio colonial.
El 14 de septiembre de 1946, la República Democrática de Vietnam y Francia sellaron un acuerdo temporal, en el cual Francia reconocía los derechos legales a la independencia y la libertad del pueblo vietnamita. Sin embargo, en diciembre de 1946, los colonizadores franceses violaron los acuerdos y, confiados en una victoria fácil, atacaron el país. Se equivocaron en sus cálculos.
El 20 de diciembre de 1946, Ho Chi Minh llamó al pueblo a la sublevación general:
«¡Nosotros estamos preparados para dar la vida por la independencia. ¡Compatriotas, a luchar!»
Este llamado fue atendido por el pueblo vietnamita como un solo cuerpo. Posteriormente, después de varios años de fuertes batallas y de la derrota de los colonizadores franceses en los alrededores de la aldea de Dien Bien Phu, se firmó en Ginebra (Suiza) el acuerdo que reconocía la independencia, la soberanía, la unidad y la integridad territorial de Vietnam.[6]
Pero muy pronto los agresores imperialistas volvieron a violar los acuerdos y el pueblo de Vietnam del Sur se vio obligado a alzarse en armas para garantizar su libertad.
A lo largo de toda su vida, el presidente Ho Chi Minh no escatimó fuerzas en la lucha por un objetivo: la creación de un Vietnam único e independiente, por la felicidad y la libertad del pueblo vietnamita.
Su nombre, habiendo entrado en la historia, se convirtió en un símbolo. Ho Chi Minh, en lengua vietnamita, significa «inteligente» o «aquel que enseña a otros». Ciertamente, el hombre con este nombre difundió el marxismo-leninismo entre el pueblo vietnamita.
Ho Chi Minh siempre estará en los corazones de la humanidad. En los encuentros en honor a su memoria, Jacques Duclos recordaba:
«Precisamente, en los días difíciles para la Unión Soviética, Ho Chi Minh me apretó la mano y dijo: “La lucha será muy dura, y a nosotros también nos tocará sobrevivir difíciles momentos, pero nadie podrá impedir que el comunismo triunfe en todo el mundo”. Ahora, para mí está más claro que nunca: el camarada Ho Chi Minh tenía razón».
Notas del traductor
[2] Miembro del Partido Comunista Francés.
[3] Miembro del Partido Comunista Francés.
[4] Miembro del Partido Comunista Francés.
[5] La liberación de Hanói el 19 de agosto de 1945 marcó la victoria de la Revolución de Agosto en la capital vietnamita, un evento clave que condujo a la proclamación de la República Democrática de Vietnam. En ese día, el Viet Minh, bajo el liderazgo de Ho Chi Minh, tomó el control de la ciudad, obligando a rendirse al emperador Bao Dai, impuesto por el invasor fascista japonés.
El Comité Central del Viet Minh convocó el Congreso Nacional, en el cual se creó el Comité Nacional para la Liberación de Vietnam bajo la dirección de Ho Chi Minh, que se transformó en gobierno provisional de la República Democrática de Vietnam. Esta era una organización político-militar que aglutinó a todo el pueblo en la lucha por la independencia vietnamita. Nota del traductor. Obras escogidas de Ho Chi Minh. Edición en ruso de la Editorial Literaturas en Lenguas Extranjeras, Hanói, 1973. Impreso en la República Democrática de Vietnam.
[6] Nota del traductor.